Sin espacio para las sorpresas ni los imprevistos, la selección de Brasil impuso sus condiciones con una autoridad incuestionable al derrotar por 3-0 a su similar de Haití por el Mundial 2026.
En el marco de la segunda fecha de la fase de grupos, el combinado amazónico firmó una primera mitad de ensueño que no solo sentenció el compromiso de forma temprana, sino que catapultó a la Canarinha directo a la cima de su sector.
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Veinte minutos de estudio y el despertar de Matheus Cunha
El libreto inicial en el rectángulo de juego mostró a un conjunto haitiano valiente, intentando cerrar las líneas de pase y achicar los espacios ante el imponente arsenal ofensivo sudamericano.
A Brasil le costó alrededor de veinte minutos encender los motores y encontrar la fluidez asociativa en el centro del campo. Sin embargo, una vez que el pentacampeón del mundo descifró el cerrojo caribeño, el vendaval amarillo se volvió completamente incontenible.
La apertura del marcador llegó al minuto 23, nacida de los botines de la estrella del Real Madrid, Vinicius Jr., quien desbordó por la banda y sacó un violento remate que el guardameta Johnny Placide no logró contener.
Con un olfato goleador impecable, Matheus Cunha apareció en el lugar y momento justo para empujar el rebote de corta distancia y decretar el 1-0.
Apenas trece minutos después (36), la letal sociedad volvió a dar frutos: Douglas Santos robó un balón providencial en la mitad de la cancha, cedió para «Vini» y este habilitó de gran manera a Cunha, quien desenfundó un derechazo majestuoso que se clavó en el ángulo para el 2-0 transitorio.
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Vinicius Jr. corona una primera mitad de época
Lejos de levantar el pie del acelerador, el Scratch du Oro continuó asfixiando la salida de su rival en busca de una renta más abultada antes de marchar al descanso.
La recompensa a la ambición brasileña se concretó en el tiempo añadido de la primera parte (45+3), transformando la victoria en una goleada incuestionable.
El talentoso extremo controló de manera magistral un pelotazo largo y preciso enviado por Lucas Paquetá, superó la marca en velocidad y, ante la salida desesperada de Placide por achicar el ángulo, deslizó el esférico con sutileza por debajo de las piernas del portero para estampar el 3-0.
Con este resultado, Brasil rompió una sequía estadística importante: no anotaba tres goles en el primer tiempo de un juego de fase de grupos desde el certamen de 2002, cuando lo hizo frente a Costa Rica.
Repliegue caribeño, postes y rotaciones de cara al cierre
Con los tres puntos prácticamente asegurados en el bolsillo, Brasil dosificó las cargas físicas en este exigente Mundial 2026.
Aun así, la calidad individual de los sudamericanos siguió generando peligro, destacando una maravillosa jugada colectiva que terminó con un disparo de Gabriel Martinelli estrellándose violentamente en el travesaño.
El estratega de Haití reajustó sus piezas logrando un mayor orden defensivo, e incluso el equipo se plantó en campo contrario generando un par de aproximaciones que exigieron a la zaga brasileña.
La falta de puntería final y las oportunas intervenciones de Placide impidieron que el marcador volviera a moverse en territorio norteamericano.
El próximo miércoles 24 de junio, en horario unificado, la escuadra verdeamarela buscará asegurar el liderato absoluto de la zona cuando mida fuerzas ante el combinado de Escocia.
En paralelo, el conjunto de Haití saltará al terreno de juego para cerrar su participación en la fase de grupos del Mundial 2026 enfrentando a Marruecos, con la firme intención de regalarle una alegría histórica a toda su fanaticada.

