Con una atmósfera digna de las mejores galas de la gran pantalla, engalanada previamente por el show musical de Katy Perry y con las celebridades más cotizadas del planeta en las tribunas, la selección de los Estados Unidos firmó un estreno de ensueño goleando 4 por 1 a Paraguay en el Mundial 2026.
El Estadio de Los Ángeles fue testigo del nacimiento de una versión imponente del conjunto de las barras y las estrellas, que pasó por encima de un combativo pero superado Paraguay en la primera jornada del Grupo D.
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El vendaval de Pochettino castigó por la banda izquierda
El inicio del encuentro amagó con un libreto diferente. Paraguay intentó pegar primero de forma frenética y estuvo cerca de abrir el marcador con un violento remate de Antonio Sanabria, el cual obligó al guardameta norteamericano Matt Freese a lucirse con una extraordinaria atajada.
Sin embargo, ese susto inicial fue el despertador para Estados Unidos dirigidos por el estratega argentino Mauricio Pochettino.
A partir de ese instante, el dominio de los locales fue absoluto. La banda izquierda estadounidense se convirtió en una autopista libre de peaje y en la peor pesadilla para el esquema defensivo del técnico Gustavo Alfaro.
La apertura del marcador llegó tras una brillante conexión: Weston McKennie habilitó a Christian Pulisic, quién dejó sembrados a dos defensores con su velocidad y sacó un centro punzante que el paraguayo Bobadilla, en su afán de despejar, terminó introduciendo de forma infortunada en su propia portería.
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El show de Balogun desató la locura en California
Con la ventaja en el bolsillo, el monólogo norteamericano continuó. Serginho Dest coqueteó con el segundo tanto antes de que apareciera la gran figura de la noche: Folarin Balogun.
Tras un gol anulado previamente por una milimétrica posición adelantada, el ariete estadounidense tuvo su revancha minutos después al empujar a la red un pase quirúrgico del indomable Pulisic, quien volvía a destrozar el costado derecho guaraní.
La apoteosis en Los Ángeles llegó en el tiempo añadido de la primera mitad. Malik Tillman filtró un balón en profundidad de altísima factura para Balogun.
El delantero controló, recortó hacia el centro con una frialdad pasmosa y sacó un misil teledirigido que se incrustó en el ángulo superior izquierdo del arquero Omar Gill.
Balogun inscribió su nombre en un listado muy selecto, convirtiéndose en apenas el cuarto jugador en la historia de los Mundiales en marcar por partida doble en el debut de una selección anfitriona, emulando lo hecho por Neymar (2014), Denis Cheryshev (2018) y Enner Valencia (2022).
Reacción guaraní y la pincelada final de Reyna
Para el complemento, Alfaro movió el banquillo buscando orgullo y respuestas, dándole ingreso a Mauricio Magalhães en lugar de Bobadilla. La variante le lavó la cara a la Albirroja.
Aprovechando un bache de ida y vuelta en el mediocampo, el propio Mauricio aprovechó una genial asistencia de Julio Enciso para mandar a guardar el esférico y encender una luz de esperanza para el combinado sudamericano con el 3-1.
No obstante, el gol paraguayo solo sirvió para despabilar el orgullo de los locales.
Tras un mano a mano fallado por Tillman que pudo haber cerrado el juego antes, la genialidad de la noche se reservó para la última acción del partido.
Gio Reyna pisó el área con total soltura y, ante la tibia marca defensiva, sacó un sutil y elegante remate con la parte externa del botín derecho, el efecto estético del balón fue perfecto, clavándose en las redes para sellar una presentación que ilusiona a todo un país.

